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CIRUGÍA
CORONARIA.
La
cirugía de las arterias coronarias, o cirugía de revascularización miocárdica
consiste en restablecer el flujo sanguíneo en la arteria enferma realizando un bypass
o injerto aortocoronario.
¿Qué son las arterias coronarias?
Las
arterias coronarias son las encargadas de llevar la sangre, el oxígeno y
nutrientes al corazón. Estas son 2 que a su vez se bifurcan dando origen a
otras ramas. La arteria coronaria derecha irriga principalmente el lado derecho
del corazón. La arteria coronaria izquierda que da origen a 2 arterias (la
descendente anterior y la circunfleja) irriga el lado izquierdo del corazón.
¿Porque enferman?
Las
arterias coronarias se lesionan debido a la aterosclerosis (acumulo de placas
de colesterol) que va disminuyendo la luz de la arteria con la consiguiente
disminución del flujo sanguíneo a través de la misma. Cuando la obstrucción coronaria es severa
(>70%), la mayoría de los pacientes presentan síntomas comúnmente conocidos
como la angina de pecho o infarto. Existe un porcentaje de pacientes que a
pesar de tener lesiones importantes no presentan síntomas.
La
ateroesclerosis en parte se debe al envejecimiento de las arterias, aunque hay
unos factores de riesgo cardiovascular que predisponen a su aparición. Los
principales factores son los siguientes:
·
Sexo
·
Edad
·
Antecedentes familiares (historia familiar)
·
Tabaco (fumadores)
·
Presión arterial alta (hipertensos)
·
Dietas ricas en carbohidratos, grasas insaturadas
·
Alteraciones del colesterol y triglicéridos (colesterol de baja densidad
elevado, etc...)
·
Ingesta excesiva de alcohol
·
Obesidad
·
Vida sedentaria
·
Diabetes
Sobre
algunos factores no podemos influir (sexo, edad, antecedentes familiares) pero
hay otros que podemos controlar mediante cambios en hábitos alimenticios,
ejercicio y control médico. Un adecuado
control no nos garantiza que no lleguemos a tener nunca enfermedad coronaria,
pero si hace que tengamos menos riesgo de presentarla a una edad más precoz y
de una manera más “agresiva”.

¿Qué síntomas presentan los enfermos?
La
angina es el dolor o sensación de opresión muy característica que presentan estos
pacientes a nivel torácico, asociado en la mayoría de los casos al ejercicio,
stress. Esta es la principal manifestación de la falta de riego en el corazón. Otros
pacientes refieren cansancio, u otros síntomas llamados generalmente como
atípicos.
Si
el periodo de falta de riego es breve, no suele dejar secuelas en el corazón,
pero si es extenso en el tiempo, se puede producir un infarto agudo de
miocardio (“ataque cardiaco”). En este caso el daño al músculo cardiaco es
irreversible, dando lugar a zonas de necrosis (tejido muerto).
¿Y cómo se sabe que tiene enfermedad
coronaria?
A
todos los pacientes con sospecha de enfermedad coronaria se les realizan una
serie de pruebas para determinar la presencia y severidad de la misma. Las pruebas
que normalmente se realizan suelen ser electrocardiograma (ECG), ergometría
(prueba de esfuerzo), ecocardiograma, talio (prueba de esfuerzo con isótopos),
Scanner (TAC) multicorte y coronariografía (cateterismo). Su cardiólogo
realizará la prueba que considere apropiada en cada caso, aunque en ocasiones
hay que realizar más de una prueba para estar seguro.
Ya sé que tengo enfermedad coronaria, y…
¿ahora qué?
Una
vez diagnosticado y valorado por sus cardiólogos, el paciente suele ser
referido para la cirugía de revascularización miocárdica. Esta cirugía conocida popularmente como
bypass o puentes coronarios consiste en llevar sangre distalmente al sitio de
oclusión mediante una serie de conductos que se obtienen del propio paciente.
Son las arterias (mamarias izquierda o derecha y radial) o la vena safena, que
son extraídas del tórax, brazo o pierna del paciente respectivamente. En prácticamente el 100% de los pacientes,
independiente de la edad, etc. utilizamos la arteria mamaria, puesto que está
demostrado que su uso está directamente relacionado con la supervivencia. Además las arterias tienen mejores resultados
(sin obstrucción) a largo plazo.

La
cirugía coronaria se puede realizar:
a).Sin Circulación Extracorpórea (sin CEC,
OPCAB). En esta técnica los puentes se realizan con el corazón latiendo
(beating heart surgery). Con los actuales sistemas de estabilización coronaria,
cualquier arteria es accesible. Su principal ventaja es que evita los efectos
adversos de la circulación extracorpórea: la respuesta inflamatoria sistémica,
alteraciones en la coagulación, necesidad de hemoderivados, etc. Nuestro grupo
realiza el 80% de la cirugía coronaria con esta técnica.
b).
Con Circulación Extracorpórea. La revascularización
se realiza con el corazón parado y el soporte de una maquina de circulación extracorpórea
(bomba) que se encarga de oxigenar la
sangre y enviarla a todo el organismo mientras el corazón permanezca inactivo.
Dentro
de estas técnicas existen variaciones debido al uso de técnicas de mínima
invasión, robótica, etc. En estas líneas de innovación, se han desarrollado en
los últimos años sistemas de mini-extracorpórea como una alternativa a la
extracorpórea convencional (MECC). Como su nombre indica son circuitos más
reducidos, que evitan la hemodilución y el contacto de la sangre con el aire y
otros elementos, evitando la respuesta inflamatoria asociada a la cirugía
convencional. Estos sistemas permiten
realizar una revascularización completa con altos estándares de calidad.

¿Y después de la cirugía?
Después
de la cirugía se debe seguir un plan de rehabilitación cardiaca, sin olvidar un
estricto control de los factores de riesgo antes enunciados, a saber dejar el
tabaco, control del colesterol, glucemia, presión arterial, ejercicio, stress. Además
de lo anterior, su cardiólogo y cirujano le prescribirán algunas medicaciones
que ayudarán a preservar los injertos e incluso favorecer la regresión de las
placas, tales como aspirina, estatinas, betabloqueantes, etc.
Si
la cirugía y el postoperatorio han transcurrido sin complicaciones pasado
cierto tiempo podrá reincorporarse a su vida habitual.